• Advierte riesgos de introducir especies exóticas o aprobar turismo sin estudios de impacto.
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La Paz, Baja California Sur.—
El Consejo Asesor de la Reserva de la Biosfera Sierra La Laguna emitió un
posicionamiento público en el que exige el cumplimiento estricto del marco
legal ambiental ante la reciente operación de compra-venta del predio “Nuestra
Señora del Rosario”, ubicado en el Segundo Valle de la sierra, así como frente
a cualquier proyecto o actividad que se pretenda desarrollar en la zona.
En el documento fechado el 18
de febrero de 2026, el órgano de consulta constituido conforme al Reglamento de
la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente recordó que
su función es asesorar a la dirección del Área Natural Protegida y coadyuvar en
la elaboración y aplicación del Programa de Manejo.
El Consejo subraya que la
Reserva de la Biosfera Sierra La Laguna fue decretada el 6 de junio de 1994 y
cuenta con programa de manejo publicado el 19 de junio de 2003, instrumentos
que deben prevalecer ante cualquier iniciativa pública o privada.
Ante declaraciones públicas y
la confusión generada en torno a la compra-venta de predios en el Segundo Valle
zona núcleo y de amortiguamiento, el Consejo advierte que el área protegida
debe seguir operando conforme a lo establecido en el decreto y su programa, sin
flexibilizaciones discrecionales.
En el posicionamiento se
enfatiza que la Sierra La Laguna es un ecosistema designado como parte de la
red internacional de Reservas de la Biosfera por la UNESCO, que alberga selva
baja caducifolia, bosque subhúmedo y el único bosque de pino-encino en Baja
California Sur. Además, se le reconoce como la principal fábrica de agua del
sur del estado, al captar humedad del Pacífico y alimentar los acuíferos de La
Paz y Los Cabos.
·
Cinco
exigencias puntuales
El Consejo plantea cinco
puntos centrales:
1. Respeto estricto a las
leyes ambientales, normativas de urbanismo, desarrollo humano y cambios de uso
de suelo.
2. Que el decreto de creación
de la Reserva y su programa de manejo se antepongan a cualquier proyecto.
3. Transparencia total en
proyectos que impliquen posibles cambios en flora, fauna o servicios
ecosistémicos.
4. Transparencia legal y
social en actos de introducción, reproducción o liberación de especies, y
rechazo a la introducción de especies exóticas o invasoras.
5. No autorizar proyectos que contravengan
la conservación del Área Natural Protegida, en especial aquellos que pretendan
desarrollarse en la parte superior de la Reserva, en el Segundo Valle.
El órgano consultivo precisa
que su postura “no es de oposición automática, sino de vigilancia responsable”,
y advierte que no deben aprobarse desarrollos de “conservación y turismo” sin
regulación, sin estudios de impacto ambiental o que fragmenten hábitats,
alteren ciclos hídricos o introduzcan especies no propias del ecosistema.
Asimismo, señala que la compra
de predios dentro de la Reserva conlleva “una responsabilidad histórica con la
biodiversidad y las generaciones presentes y futuras de Baja California Sur”, y
pide que se reconozcan las tradiciones de los habitantes sudcalifornianos y el
uso histórico de los recorridos a pie y en bestia que dieron origen a los
ranchos serranos.
El Consejo Asesor, presidido
actualmente por Mario Rodríguez, quien confirmó y autorizó la difusión de esta
postura a Diario El Independiente, aseguró que se mantendrá atento y firme
defensor de la integridad ecológica de la Sierra La Laguna.
En semanas recientes, la
discusión pública se ha intensificado tras confirmarse la operación de
compra-venta del mencionado predio, lo que detonó posicionamientos de
organizaciones y actores sociales en torno a la posible simulación de proyectos
de conservación, para fines cinegéticos y de turismo de lujo dentro de los
límites y zonas de influencia de la Reserva.