• La presidenta Claudia Sheinbaum justificó el viernes que la adquisición de camionetas "de seguridad" significó un ahorro superior a 1,000 millones de pesos.
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Estado de México. -
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) anunció este domingo
que no utilizará las camionetas recientemente adquiridas, tras
la polémica generada por su costo y el contraste con los llamados a
la austeridad.
En un mensaje en redes, el
Alto Tribunal informó que los nueve ministros que lo integran decidieron
renunciar a los vehículos y solicitarán “que se inicie el proceso
correspondiente para la devolución” de los mismos.
“O, en su caso, ponerlos a
disposición de personas juzgadoras que enfrentan mayores riesgos, siempre con
apego a la normatividad aplicable”, indicaron.
Finalmente, los integrantes de
la Corte reiteraron su “compromiso con el uso eficiente y responsable de los
recursos del pueblo, así como el trabajo permanente para lograr una justicia
real y verdadera”, y anunciaron una conferencia de prensa el lunes a las 8:30
hora local para dar más detalles.
“Reiteramos nuestro compromiso
con el uso eficiente y responsable de los recursos del pueblo, así como el
trabajo permanente para lograr una justicia real y verdadera.”
El anuncio de la SCJN ocurre
tras la polémica generada por la compra de camionetas de la
marca Jeep para los nuevos integrantes del máximo
tribunal elegidos por el voto popular en junio de 2025, cada
una valuada en 1.7 millones de pesos, sin considerar medidas de protección
como blindaje.
A ante señalamientos por ser
una medida contradictoria al discurso de austeridad de la Corte, la
presidenta Claudia Sheinbaum justificó el viernes que la adquisición de
camionetas “de seguridad” significó un ahorro superior a 1,000 millones de
pesos.
La mandataria mexicana aseguró
que la adquisición tuvo que ver con el cambio de un contrato de renta por la
compra de unidades, lo que generó el “ahorro”.
“Pregunté el día de ayer
cuando vi la nota. La secretaria de Gobernación hizo una consulta… nos dieron
una nota informativa de que había un contrato de renta de vehículos y
decidieron sustituirlo por la compra y ahorraron más de mil millones de pesos
en este proceso.”
Por su parte, la Corte
argumentó entonces que la decisión se sustentó en opiniones técnicas de
autoridades federales, que concluyeron que las unidades en uso ya no cumplían
con estándares adecuados de seguridad, y sostuvo que la compra respondió a
criterios de prevención y seguridad institucional, y no a “consideraciones
discrecionales”.
El Supremo también afirmó que
la renovación se realizó con apego a una normativa interna vigente emitida en
2019, que establece la sustitución periódica de este tipo de vehículos —cada
cuatro años o antes si las condiciones no son seguras— y que el proceso se
efectuó en paralelo a la reducción general del parque vehicular, para no
generar un gasto adicional.