• Marina Gracia, con más de 20 años viviendo en La Paz, dijo que la manifestación contra el intervencionismo “es un insulto” para el pueblo venezolano.
La Paz, Baja California Sur.-
Durante la manifestación contra el intervencionismo de Estados Unidos en
Venezuela, la ciudadana venezolana Marina Gracia expresó su desacuerdo y lo
calificó como insulto para los venezolanos.
"Esa bandera me da
vergüenza en manos de gente que no es venezolana”, señaló al enfatizar que
quienes participaron “no conocen” cómo se vive realmente en su país.
“Demuestran su ignorancia
porque no tienen ni idea de cómo se vive en Venezuela.
¿Sabes lo que es estar en tu
casa sin tener champú, con el pelo tieso porque no tienes para comprar?. No hay
comida, no hay servicios, la electricidad se va a cada rato, replicó ante el
cuestionamiento de Diario El Independiente
No le dieron mantenimiento a
nada. Se robaron todo y el pueblo se quedó sin nada”.
Relató que hay zonas donde hoy
se ven supermercados llenos, pero la gente no puede comprar.
“Tengo amigas que trabajan en
el hospital, una es pediatra, y gana dos dólares y medio.
No importa si mensual o
quincenal. ¿Cómo se puede vivir así?”
Sobre el hecho de que los
manifestantes dicen estar en contra del intervencionismo y que se solidarizan
con los venezolanos, sostuvo que el problema ya existía.
“El intervencionismo ya
estaba. Estábamos invadidos por narcotraficantes, por terroristas.
Lástima que el pueblo metió a
todos estos comunistas o socialistas —como lo quieran ver—, pero necesitábamos
ayuda para que tomen esa lección y vean cómo están las cosas en el mundo y no
cometan el mismo error”.
Recordó que salió de su país
cuando vio el rumbo político que tomó Hugo Chávez.
“Desde que quedó Chávez. Él ya
era civil cuando fue elegido y se presentaba con su uniforme militar. ¿Qué te
decía eso? Que su mentalidad seguía siendo militar”.
Dijo que casi toda su familia
tuvo que emigrar. “Más de 8 millones de venezolanos están fuera.
El que no se ha ido es porque
no ha podido, porque no tiene quien lo reciba”.
“Aquí les agradecemos la
solidaridad, pero créanme: Venezuela va a pagar un precio… pero era necesario”.
Finalmente, afirmó que hoy se
siente parte de La Paz.
“Yo vivo aquí, me siento
paceña. Ya tengo más de 20 años viviendo aquí”.