• Tribunales en México anulan el 63% de las sanciones en materia de pesca que se impugnan • Más de seis de cada diez sanciones impuestas por la Conapesca y llevadas a tribunales son anuladas por fallas, irregularidades y deficiencias en el procedimiento.
La Paz, Baja
California Sur.- Después de dos años, Jesús, un pescador a quien llamaremos así
por seguridad, está a punto de lograr que se anule la multa de 220 mil pesos
(12 mil dólares) que le impuso la Comisión Nacional de Pesca y Acuacultura
(Conapesca) a través de una impugnación interpuesta ante el Tribunal
Federal de Justicia Administrativa (TFJA),
institución que resuelve controversias en la administración pública.
A Jesús lo
acusaron de transportar artes de pesca ilegales por no tener colocado el
Dispositivo Excluidor de Tortugas (DET), un dispositivo para que las tortugas
marinas escapen cuando son atrapadas por las redes de pesca. La versión de Jesús es que
cuando el personal de la Conapesca lo inspecciónó, él se encontraba en tránsito
y no estaba pescando.
Su abogado
argumenta que hubo deficiencias durante la inspección y en el Proceso
Administrativo Sancionador (PAS). Este último es el trámite que tiene por
objetivo sancionar infracciones a la Ley General de Pesca y Acuacultura
Sustentables (LGPAS) con multas, decomisos del producto, vehículos y hasta la
cancelación del permiso de pesca.
De acuerdo
con el abogado, el acta no levantada en el sitio de la inspección y sin la
inclusión de los argumentos de Jesús fueron las principales irregularidades del
caso.
Para saber
cuántas sanciones de la Conapesca han sido impugnadas y cuantificar cuánto
dinero queda sin cobrar por errores e irregularidades en el PAS, Mongabay Latam
solicitó a la Conapesca, a través de la Plataforma Nacional de Transparencia, las
resoluciones impuestas e impugnadas ante el TFJA en los últimos siete años.
Entre las
infracciones más frecuentes por las que la Conapesca ha abierto un PAS y que
constituyen pesca ilegal se encuentran: pescar sin concesión o permiso; extraer
un volumen mayor de especies del autorizado; no llevar la concesión o permiso a
bordo; usar o transportar artes de pesca prohibidas; y capturar, transportar y
comerciar especies en veda o que no cumplan con la talla.
Del 2019 a
noviembre del 2025, 101 sanciones impuestas por la Conapesca fueron impugnadas.
En el 12% de los casos, el TFJA le dio la razón al organismo de pesca y
respaldó la sanción, sin embargo, en el 63% de los casos las anuló. Para 25% de
las impugnaciones restantes se desconoce la resolución.
Pese a estos
datos, Olaf Bermúdez, titular de la Unidad de Asuntos Jurídicos de la
Conapesca, asegura que, la mayoría de las veces, el TJFA confirma las
resoluciones impuestas por la Conapesca u ordena corregir el PAS para obtener
una nueva resolución, al tiempo que, por otro lado, muchas de las sanciones de
Conapesca ni siquiera son impugnadas por los infractores.
No obstante,
Bermúdez reconoce que hay resoluciones en las que se identifican vicios en el
proceso que dan pauta a la nulidad, mientras que en otros casos la nulidad está
relacionada con los criterios que aplica el TFJA.
“Es
importante señalar que hay tribunales que manejan criterios muy particulares
que no compartimos y que obviamente no corresponden a la normatividad vigente
en la cuestión pesquera. Ante eso ya no tenemos elementos de defensa. Los
criterios que tienen son muy variables, entonces lo que uno ve como bien hecho,
ellos determinan que está mal”, explica sin detallar qué tipo de criterios.
Como
resultado de las anulaciones, 9 millones 113 mil 448 pesos (un equivalente a
500 mil dólares) en multas quedaron sin efecto.
“Emitir una
multa no quiere decir que la persona no tenga un derecho de defensa y que va a
terminar en una recaudación ya que en muchas ocasiones [durante] la integración
de los expedientes se dan algunas fallas y cuando llega ante las manos de un
juez se pierde el caso”, explica José Luis Carrillo, presidente de la
Confederación Mexicana de Cooperativas Pesqueras y Acuícolas (Conmecoop).
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Debilidades
del Proceso Administrativo Sancionador
Jesús cuenta
que llevaba 16 días en el mar y le faltaban otros 15 para terminar el viaje a
bordo del barco camaronero donde era capitán. Era mediodía y la embarcación
estaba en tránsito cuando fueron interceptados por dos fragatas con personal de
la Conapesca y de la Secretaría de Marina (Semar), esta última es la encargada
de proteger los recursos, intereses y soberanía del país en territorio
marítimo.
En el momento
de la inspección, dice, la tripulación estaba quitando el DET de una red para
ponérselo a otra. Pese a esto, las autoridades le ordenaron que se dirigieran
al puerto más cercano donde le levantaron el acta de inspección.
A partir del
acta levantada por los Oficiales Federales de Pesca, la Unidad de Asuntos
Jurídicos inició un PAS que impuso una multa de 220 mil pesos. Sin embargo,
Jesús la impugnó por supuestas irregularidades.
Según alega
su abogado, Antonio Bautista, las irregularidades iniciaron desde el proceso de
inspección, puesto que los inspectores debieron levantar el acta en el sitio de
la inspección y, además, no se consideraron los argumentos de Jesús en el acta.
“Nuestra
visión no es fomentar la pesca ilegal, sino combatir las irregularidades dentro
del procedimiento administrativo. La mayoría de los clientes no es que traigan
producto ilegal y quieren liberarlo, si no porque hubo muchos errores o vicios
en el PAS”, indica el abogado.
Según
Bautista, estas irregularidades ocurren principalmente por la falta de personal
para realizar las labores de inspección y vigilancia. En su opinión, eso hace
que los oficiales tengan largas jornadas nocturnas o bajo el sol. La prisa y el
cansancio influiría en cómo levantan el acta.
“El oficial
de pesca tiene que detallar bien los hechos y omisiones durante el acto tal
como lo marca la ley, porque de lo contrario se les cae el acta de inspección o
el procedimiento administrativo”, dice Bautista.
En México hay
60 embarcaciones, 103 vehículos y 166 Oficiales Federales de Pesca encargados
de asegurar el cumplimiento de las leyes de pesca, combatir la pesca ilegal y
proteger los recursos marinos y acuícolas de 11 mil 122 kilómetros del litoral
nacional. Esto equivale a cinco inspectores, dos embarcaciones y tres vehículos
por estado.
“Es muy poco
personal para cubrir toda la extensión de territorio a través de los
recorridos. La mayoría de los casos que procesan son algunos infraganti, pero
la mayoría es a través de denuncias”, señala Rodrigo Elizarrarás, director
general de Humint Mx, una consultora especializada en el análisis de riesgos
sociales, políticos y de seguridad.
Alejandro
Olivera, representante en México del Centro para la Diversidad Biológica,
señala que si no hay condiciones mínimas, como personal y herramientas, el
sistema para sancionar infracciones de pesca falla.
En su
experiencia trabajando en la Unidad de Asuntos Jurídicos de la Conapesca hasta
2018, Bautista vivió la sobrecarga de trabajo que tiene el personal y que,
según dice, afecta la valoración del expediente y su resolución.
Esta
precarización también la perciben las Cooperativas Pesqueras y Acuícolas. “La
Conapesca no tiene capacidad jurídica ni capital humano para hacer las
investigaciones, por eso hay un retraso en los procedimientos legales y
administrativos, por la falta personal”, señala José Luis Carrillo, el
presidente de la Conmecoop.
Actualmente,
hay 22 personas adscritas a la Unidad de Asuntos Jurídicos que están encargadas
de atender los asuntos legales de la Conapesca, de las cuales solo ocho se
encargan de atender y resolver las infracciones en materia de pesca, de acuerdo
con una solicitud de información.
“La Unidad de
Asuntos Jurídicos siempre ha carecido de personal. Está el personal de base y
se refuerzan con personal eventual, pero cada año no se sabe si va a haber
presupuesto para contratarlos. Entonces, en ese lapso, se viene la sobrecarga
de trabajo: no revisan bien los expedientes, las pruebas, la documentación
presentada y sacan un procedimiento administrativo todo mal hecho”, señala
Bautista.
Se desconoce
cuántos expedientes por PAS se iniciaron entre el 2019 y noviembre del 2025. Lo
que sí se sabe es que en este lapso la Conapesca resolvió 4 mil 848 procesos
administrativos sancionatorios.
En lo que va
del 2025, cada una de estas ocho personas ha estudiado y resuelto 127
expedientes, o un expediente cada tres días aproximadamente, pero se desconoce
de qué tiempo datan los casos resueltos. Este es un buen número ante los ojos
de Bautista y de Elizarrarás, sin embargo, ambos coinciden en que hace falta
conocer cuántos expedientes por PAS no han recibido una resolución para hacer
un análisis sobre el rezago que hay al emitir resoluciones.
Aunque puede
haber casos más sencillos, ocho personas son muy pocas para atender todos los
casos, según Rodrigo Elizarrarás, aunque reconoce que hay juzgados que trabajan
con menor personal y es una carga promedio en el país. “¿Cuántos casos se están
acumulando ahí?”, se pregunta. Seguramente, “hay un importante rezago”, agrega.
“La Conapesca
es una institución totalmente rebasada para los más de 11 mil kilómetros de
litoral. Un área jurídica sin importancia en términos de recursos es una receta
para la mala vigilancia y expedientes frágiles que se pueden impugnar con
facilidad”, señala Olivera.
Bermúdez, de
la Conapesca, reconoce que, además de la carga laboral, también dependen de
otras instancias externas para avanzar en la resolución de los casos.
“[La carga de trabajo] hace que siempre estemos
un poquito en desventaja respecto de lo que tenemos pendiente por tramitar y lo
que nos sigue llegando día a día. El propósito es tratar de resolver, no
desfasarnos y ajustarnos lo más posible a lo que establece para tal efecto la
ley. Pero no es nada más la cuestión del procedimiento administrativo como tal,
si no que implica otras áreas y eso desafortunadamente nos atrasa”, explica.
El problema
es que estos factores contribuyen a que los esfuerzos de denuncia, de
inspección y de vigilancia terminen anulados en el TFJA.
“Hay muchos
pequeños factores que son muy frágiles dentro del proceso administrativo y
fácilmente una autoridad judicial lo desestima porque no tiene los elementos y
anula el caso. Yo creo que la mayoría de los casos, con un buen abogado puede
encontrar las fallas en el debido proceso y de ahí echarlo abajo”, señala
Elizarrarás.
De acuerdo
con Olivera, si el sistema para sancionar infracciones en temas de pesca es
débil, no hay ningún tipo de disuasión para quienes hacen pesca ilegal, y eso
termina afectando principalmente a los recursos pesqueros y a quienes viven de
ellos.
“La anulación
de casos alimenta la impunidad porque el mensaje que envía es que es fácil
evadir las sanciones y elimina la disuasión. Si las sanciones se caen, se
debilitan las medidas básicas de manejo y quienes terminan pagando todo el
costo son las especies, los recursos pesqueros y la confianza de las
comunidades”, señala Olivera.
Rumbo hacia
subsanar las debilidades del PAS
Actualmente,
hay iniciativas para ayudar a solventar las deficiencias y errores de la Unidad
de Inspección y Vigilancia, como la incorporación de pescadores afiliados a la
Conmecoop en los recorridos.
“Hacemos
operativos coadyuvando con la Secretaría de Marina y la Conapesca. Tenemos
Comités de Inspección y Vigilancia Comunitarios que permiten presionar para que
el PAS vaya correcto y puedan darse las condiciones para que se apliquen las
sanciones correspondientes”, dice Carrillo.
Sin embargo,
para Bautista, de fondo se necesita aumentar el personal de la Unidad de
Inspección y Vigilancia y de Asuntos Jurídicos de la Conapesca y capacitarlos
para que hagan una actuación correcta.
En ese
sentido, Bermúdez señaló que ya han solicitado al titular de la Conapesca,
Rigoberto Salgado, el aumento del personal encargado de los procesos legales en
materia de pesca.
“Vemos que
están muy saturados de trabajo y al momento en que podamos contar con algún par
de elementos más o tres, lo que las circunstancias permitan, eso nos va a
ayudar, ya que no estarán tan presionados y eso permitirá un trabajo más
analítico y más preciso”, afirmó.
Agregó que
también se requiere atender lagunas legales que existen dentro de la ley que
regula la pesca en México. Aseguró que para eso están trabajando en un proyecto
de reforma que evitaría el riesgo de que las sanciones sean revertidas en el
TFJA.
*Este
reportaje fue seleccionado por la beca de Mongabay Latam para contar historias
de océanos y publicado originalmente en Mongabay
Latam y Causa
Natura Media.