• ONG señalan que las infancias migrantes enfrentan múltiples violaciones a sus derechos humanos al transitar por México
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Estado de
México. - Las infancias migrantes enfrentan múltiples violaciones a sus
derechos humanos al transitar por México, donde el número de menores en
movilidad ha aumentado más del 500% en los últimos seis años, según advierte un
informe de las organizaciones civiles Plan
International y Save the Children, presentado este lunes.
En medio del
endurecimiento de políticas migratorias por parte del gobierno de Estados
Unidos, las ONG presentaron los resultados de la investigación ‘Niñez no acompañada: riesgos y violencias en la
ruta migratoria por México’, basada en 155 entrevistas a
menores en situación de movilidad y personas responsables de su cuidado en tres
ciudades de México, Ciudad Juárez, Reynosa y
Tijuana.
Carmen Elena Alemán, directora regional de Plan
International, señaló que la investigación se enmarca en
un contexto “muy crítico” para América Latina y el Caribe,
donde una de cada cuatro personas migrantes es menor, según datos de Unicef.
Estas cifras
también se reflejan en México, indicó Alemán, donde
el número de menores en tránsito aumentó un 514% en los últimos seis años,
pasando de casi 17 mil 600 en 2018 a 108 mil 400 en 2024, según datos del
Gobierno.
“Miles de
niños y niños adolescentes emprenden cada año un trayecto a través de México,
solos o acompañados, en busca de protección (…), reunificación familiar o
porque buscan mejores condiciones de vida”, expuso Alemán.
Menores no acompañados, en total desprotección en México
La
investigación también reveló que, aunque muchos menores emprendieron el viaje
acompañados por familiares o seres queridos, frecuentemente terminaban
separándose, lo que aumenta su
vulnerabilidad ante la violencia y las redes criminales.
En Ciudad Juárez, por
ejemplo, casi dos de cada tres menores encuestados, un 63%, salieron de casa
con un familiar o tutor, pero solo un tercio llegaron a México acompañados.
Según las
cifras oficiales, el número de menores no acompañados también se ha
multiplicado en los últimos años, pasando de 69 mil 500 en 2019 a más de 137
mil en 2023.
Ángeles Camacho, coordinadora nacional de respuesta humanitaria en Save The Children en México,
señaló que los menores no acompañados muestran “una de las expresiones más
graves de desprotección infantil” pues “ser niña, niño, adolescente y estar
solo en movilidad en un país como el nuestro es sinónimo de vulnerabilidad
total”, alertó.
Refirió que,
cuando migran, las niñas, niños y adolescentes se exponen al reclutamiento
forzado, a redes de trata, explotación laboral o
sexual, a detenciones prolongadas y no acceden a salud ni
educación.
Rutas invisibles,
riesgos silenciosos
Camacho
advirtió además de que, si bien los flujos migratorios “visibles”
han disminuido, “la movilidad infantil no se detiene” y, además, ha cambiado la
forma en la que ocurre.
“Cada vez más
rutas invisibles, más riesgos silenciosos, más afecciones emocionales que nadie
atiende”, alertó.
El informe
también muestra que la militarización de la frontera y el endurecimiento de los controles
migratorios mexicanos, más que detener la migración, la
precariza y ocasiona que las personas recurran a rutas irregulares por zonas
inseguras, aumentando los riesgos.
Exclusión de derechos
Además, la
investigación avisa de la inseguridad en los espacios de acogida, situados en
“zonas de muy alto riesgo”, lo que expone a los menores a
peligros, limita su movilidad y dificulta su acceso a servicios básicos.
La
investigadora Eugenia Morales destacó
la “alarmante ruptura de la garantía de derechos fundamentales para la niñez”
que muestra el informe.
“Especialmente
en la educación y salud mental, que son áreas claves para su desarrollo y
severamente comprometidas, más de un tiempo para acá, con las esperas largas en
la frontera”, detalló.
Refirió que
más del 70% de niñas, niñas de adolescentes que asistían a la escuela en sus
lugares de origen quedan “completamente
excluidos del sistema educativo tras migrar”, resaltó Morales.
Ante este panorama, Verónica Zambrano, de Plan International, hizo
un llamado “claro y urgente” a “no permitir que los derechos de la niñez y la
adolescencia se queden detenidos en la frontera”.