Diario El Independiente navidad 2019

El futbol mexicano, a la sombra del narcotráfico

lunes 25 noviembre 2019 | Por: Redacción | Deportes El futbol mexicano, a la sombra del narcotráfico

• Hacienda y la Liga MX realizarán investigaciones financieras a fin de evitar un mal que ha golpeado al balompié nacional desde hace años: el dinero del narco

Hasta ahora han sido solo sospechas, pero han sido varios los casos en que el futbol mexicano fue señalado como depositario de dinero sucio o capitales provenientes del narcotráfico, situación que la Liga MX quiere cambiar con el convenio firmado con Hacienda para que se realicen investigaciones financieras que transparenten al máximo circuito y el Ascenso MX.

 

El caso más reciente ocurrió durante el juicio en contra de Joaquín “El Chapo” Guzmán en Nueva York, cuando un testigo, Tirso Martínez Sánchez, alias “el Futbolista” o “el Tío”, declaró en diciembre del 2018 haber recibido dinero del narcotráfico para luego invertirlo en el futbol de Primera División y Ascenso, en Querétaro, Celaya, Mérida, La Piedad y Irapuato, donde se le relacionó con el joyero Kléber Mayer (dueño del club en 2003). También se le llegó a relacionar con el futbol en Tlaxcala.

 

Tirso Martínez también es señalado por ser presunto compadre de Amado Carrillo ‘El Señor de los Cielos’ y Arturo Beltrán Leyva.

 

En dicho juicio, este distribuidor de cocaína en los Estados Unidos entre 1997 y 2003, detenido en León, Guanajuato en febrero del 2014, también se llegó a mencionar al club Venados de Yucatán, al que habría destinado 700 mil dólares, mientras que por los Reboceros de La Piedad, también de la división de plata, poco más de 2 millones de dólares. En julio del año 2004, durante el Régimen de Transferencias (Draft), la Federación Mexicana de Futbol determinó adquirir los bienes de los equipos Querétaro e Irapuato y desaparecerlos de la Primera División.

 

Decio de María, otrora presidente de la Liga MX, aseguró en su gestión, que éste es un mal del cual no se puede estar del todo absuelto: "El narcotráfico es un tema muy fuerte y que más allá de los controles que puedas tener en cualquier industria, siempre existe la posibilidad de... Tenemos protocolos, los seguimos y los medimos de manera recurrente, las posibilidades siempre existen".

 

En agosto del 2017, el ícono del futbol mexicano, Rafael Márquez, fue señalado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos como presunto prestanombres del narcotraficante Raúl Flores Hernández.

 

En octubre del 2008, miembros de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) junto a elementos de la Agencia Federal de Investigación (AFI), detevieron en las instalaciones de Coapa del América a Wenceslao Álvarez, propietario en aquel entonces de los Mapaches de Nueva Italia de la Segunda División Álvarez era señalado por ser miembro de La Familia Michoacana. El equipo fue desafiliado de la Federación Mexicana de Futbol.

 

 

OTROS CASOS​

 

El empresario inmobiliario Sergio Hugo Bustamenete Figueroa, quien denunció al abogado Juan Collado, narró a la Fiscalía General de la República (FGR) sobre el presunto lavado de dinero que se hacía desde Libertad Sociedad Financiera y de los negocios con Oceanografía, además de la venta del Querétaro.

 

En sus declaraciones, Bustamante mencionó que le consta personalmente que en una ocasión, estando con Rico en el Club de Industriales de Querétaro, “una persona del sexo masculino le entregó un paquete, él provenía por dicho de esa persona de Amado Yáñez y contenía 500 mil dólares en efectivo”

 

Otro caso fue el de Carlos Ahumada Kurtz en 2004, esto después de que la Secretaría de Hacienda le embargó a dos equipos (Santos y León), dejando tanto a albiverdes como esmeraldas hundidos en un profunda crisis económico-deportiva. La breve gestión del empresario con Santos, dejó a los laguneros con un equipo desestabilizado económicamente, ya que cuando Hacienda le regresó el equipo a Grupo Modelo (su anterior propietario), la institución albiverde contaba con muy poco capital y estuvo a punto de descender del máximo circuito.

 

El León no corrió con la misma suerte, Ahumada fue el dueño del conjunto tres años (2002-2005) y aunque él estaba en prisión seguía siendo el propietario de los Esmeraldas. Su "herencia" al equipo guanajuatense fue un equipo que en la División de Ascenso no fue protagonista, sin capital económico, aportando al infortunio de la década que tuvo que pasar en equipo leonés en la división de plata del futbol mexicano.