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Editorial Caballo de Troya; el gigante voltea al emergente

martes 04 diciembre 2018 | Por: Redacción | Cultura Editorial Caballo de Troya; el gigante voltea al emergente

• Con la idea de promover las nuevas voces de la narrativa mexicana, Penguin Random House lanzó hace dos años un sello que quiere funcionar como independiente

CIUDAD DE MÉXICO.- Si bien es cierto que forma parte del grupo Penguin Random House, Caballo de Troya quiere funcionar como una editorial independiente. El sello, lanzado en México en 2017, busca promover las nuevas voces de la narrativa mexicana. Con ocho títulos hasta el momento en su catálogo, Caballo de Troya desea ampliar su panorama de la literatura escrita con noveles autores por lo que cada año tiene un editor invitado, quien ayuda en la elección de las obras a publicar.

 

En entrevista, Romeo Tello, editor de Caballo de Troya, así como Rodrigo Castillo y Emiliano Monge, editores invitados en 2017 y 2018, respectivamente, nos platican sobre su experiencia en el proyecto y lo que puede aportar al país un esfuerzo como este. “La personalidad y el espíritu de Caballo de Troya es el de una editorial independiente inserta dentro de este gran grupo. La idea es apostar por autores jóvenes, muchos de ellos que recién están publicando su ópera primera, a lo mucho su segundo libro.

 

De alguna manera me parece que junta lo mejor de dos mundos: por una parte, la osadía y riesgo de publicar a los autores emergentes, y, por otra, todo el apoyo y el empuje que les puede dar una editorial grande como Penguin Random House”, asegura Romeo Tello.  

 

A Rodrigo Castillo formar parte del sello lo dejó complacido. “Conformar la primera serie de novelas del sello en México significó ir en contra de los moldes establecidos por el mercado editorial, ir en contra de los premios que sólo arrojan escrituras basura, ir en contra de los estímulos del Estado para ¡escribir libros!, y siempre con el viento a favor de la literatura, de lo que me gusta leer y con la guía de Ricardo Cayuela (director editorial de la transnacional)”.

 

Emiliano Monge, por su parte, asevera que su labor fue, primordialmente, la de un lector. “Yo fui, por decirlo de algún modo, su seleccionador. Leí cerca de 90 manuscritos. Desde mi experiencia, que tuvo algunos problemas operativos, ser quien eligió los títulos para 2018 me dejó realmente feliz y satisfecho, pues estoy convencido de que se trata de cinco obras extraordinarias, cada una en su originalidad e individualidad”, apunta.

 

Hasta el momento, son ocho los libros publicados bajo este sello. En 2017 aparecieron Matagatos, de Raúl Aníbal Sánchez, Mi abuelo y el dictador, de César Tejeda, El emisario o la lección de los animales, de Alejandro Vázquez Ortiz, y Algunas margaritas y sus fantasmas, de Paulette Jonguitud. Para 2018, Carolina y otras despedidas, de Elvira Liceaga, Primera Silva de sombra, de Eduardo Ruiz Sosa, La ciudad antes llamada Distrito, de Sandra Olguín, y Vertical, de Jorge Nores, finalista del premio Mauricio Achar; para este mes se espera la publicación de una quinta obra, Maten a Darwin, de Franco Félix.

 

Aunque en España Caballo de Troya comenzó a operar en 2004, no fue sino hasta el año pasado que galopó en nuestro país. Romeo Tello afirma que la inclusión de un editor invitado y el diseño son dos de los grandes aciertos de esta editorial. “Una particularidad del sello es que trabajar con un editor externo, ya que eso nos renueva constantemente el panorama de la nueva literatura mexicana.

 

La curaduría, por llamarlo de alguna manera, estuvo a cargo tanto de Rodrigo Castillo y Emiliano Monge, el primero en 2017 y el segundo este año. Nadie como Castillo para conocer las nuevas propuestas literarias debido al gran trabajo que hizo en Tierra Adentro (el programa  de la Secretaría de Cultura). Emiliano, por su parte está muy involucrado con la creación joven en México lo que sin duda nos dio una muestra representativa muy interesante de lo que están haciendo los autores jóvenes de México”.

 

En cuanto al diseño, que cada año tiene un color identitario para la colección, Tello axplica que le otorga una dosis de singularidad y personalidad. “En México hemos hecho una labor osada y atractiva en cuanto a diseño. Sin duda, hay que darle todo el mérito a nuestro diseñador, Daniel Bolívar, por este trabajo que ha hecho. Tomó la pauta de España de tomar un color rector, pero Daniel se involucró mucho en los proyectos, se quedó encantado con cada uno de los libros y le metió mucha personalidad a cada uno, hizo unas portadas atractivas, hilarantes”. Propuestas divergentes

 

Sobre la posible publicación de géneros que Penguin Random House no suele incluir en su catálogo, como la poesía, Tello manifiesta que Caballo de Troya no descarta la probabilidad de editar otros géneros. “Es cierto que el sello se está abriendo bastante. En sus inicios, estaba concebida como una editorial sólo de novela, pero muy pronto, en su segundo año, ya incluimos cuento y crónica, como es el caso de Carolina y otras despedidas y Primera Silva de sombra, respectivamente.

 

No podría prometer nada en este momento, pero no quiero descartar géneros menos acogidos por las grandes editoriales, como la poesía, que, aunque es cierto que no es bien recibida por los entornos comerciales, a mí en lo personal sí me gustaría poder incluirla en una colección”.

 

Para Castillo, el sello anda en contra de lo establecido. “El navajazo quirúrgico del neoliberalismo económico pretende dominarlo todo, y una virtud de los cuatro libros que abren el sello en nuestro país es que ninguno de ellos está bajo la seducción de las propuestas formales experimentales más codiciadas por los programas académicos norteamericanos, por el contrario, son escrituras que narran, cuentan cantando, documentan, ficcionan, accionan y revelan situaciones cotidianas a partir del trabajo con el lenguaje, básico, sin retruécanos”.