Josue Estrada

El poder de las historias de Salman Rushdie

hace 2 años Por: Independencia El poder de las historias de Salman Rushdie

GUADALAJARA. A Salman Rushdie le gusta que la historia y la fantasía, sus dos grandes pasiones, colisionen. Y, así, empujando una contra la otra, dio vida a su nueva novela Dos años, ocho meses y veintiocho noch

El poder de las historias de Salman Rushdie GUADALAJARA. A Salman Rushdie le gusta que la historia y la fantasía, sus dos grandes pasiones, colisionen. Y, así, empujando una contra la otra, dio vida a su nueva novela Dos años, ocho meses y veintiocho noches (Seix Barral). “Pienso que cuando pones a ambas juntas, si lo haces del modo correcto, algo muy disfrutable puede suceder. Muchos de mis libros están inspirados por eventos históricos, pero usualmente tienen ese giro fantástico y extraño”, afirma el escritor indo-británico.

Salman Rushdie

En entrevista con Excélsior, el autor de 11 novelas –entre ellas Los versos satánicos, por la que en 1989 fue condenado a muerte por el Islam, al ser considerada una obra hereje– evocó ayer el poder de las historias, “que lo mismo pueden salvar vidas que provocar la muerte”; la singularidad de la mujer, “quien es la que duda de la existencia de Dios, pero al mismo tiempo alberga magia en el alma”, y de la atracción que el número mil y uno ha tenido en diversas culturas. “Es sólo un número hermoso, ¿sabes? Eso es todo”. Y es que el título de su novela es el equivalente exacto a mil y una noches, como la famosa antología de Oriente que protagoniza Sherezada, la mujer que cada noche le narraba un cuento a su amante para evitar que la matara. Sólo que en su reciente propuesta literaria, el escritor que nació en Bombay en 1947 hace que el contador de relatos sea un hombre, un filósofo. ¿Por qué decide retomar este número y qué significado tiene en la vida moderna? Me gustó que dentro de este famoso número simétrico hay otro número simétrico. Esto fue un agradable descubrimiento, por eso fue que se convirtió en el título del libro. Como se asocia con un cierto modo de contar historias, fue mi forma de decir “voy a contar un cierto tipo de historia muy singular”. Pero al mismo tiempo quería que este libro no fuera folclórico, sino muy contemporáneo. Así es que, aunque uso varias ideas de viejas historias, la obra toma lugar en un mundo contemporáneo. Es como un juego que colisiona lo antiguo con lo moderno. En la novela, presenta a la mujer como la que cuestiona, la que exige, pero también la que cree y lleva la magia… Dunia, la genio, es mi personaje favorito. Lo extraño es que cuando pensé en el libro no había entendido que sería un personaje mágico. Gradualmente me fui dando cuenta de su gran dimensión. Y creo que fue un descubrimiento muy disfrutable. ¿Las historias tienen el poder de salvar y al mismo tiempo de matar? Sí, las historias pueden ser muy peligrosas. Y a veces las personas han contado historias con el propósito de inspirar peleas. A veces son historias falsas, para hacer que las personas se levanten unas contra otras. Así es que, las historias por sí mismas no son malas, son una herramienta. Si son buenas o malas depende del uso que les des. ¿Sus personajes son metafóricos, el filósofo, la genio, los judíos? Los personajes no representan cosas. Sólo quise que mi libro tuviera gente llena de vida. Quieres sentir que el personaje tiene una vida propia, que se sale de la página como una persona viva. Si puedes hacer eso, ya has hecho tu trabajo. ¿La razón, la lógica y la ciencia no han podido triunfar sobre Dios, la fe y el Corán, como lo refiere en su novela? Esto es porque la religión se ha vuelto política. En 1968, cuando me gradué en la universidad, la religión no era un tema. La religión fue una vez un juego y se convirtió en una cosa seria. El poder del catolicismo se mantiene fuerte. Los últimos 50 años han sido como regresar a lo que pasó antes de eso. Y tal vez dentro de 50 años la religión puede ser un tema que no importe mucho. ¿Qué hacer para reducir el fanatismo religioso? En vez de pensar en la religión, debes ver a la política. Mira en qué está haciendo qué a quien. La hipocresía de los países que aclaman estar de un lado cuando están del otro afecta. Este es el momento en el que el oeste se despierta al hecho de que Arabia Saudita no está de su lado. Y que Turquía está jugando con ambos bandos. Todo es más ideológico que político. ¿Qué significado le da a los atentados de París? Es horrible. Me siento cercano a la gente de París. Me impresionó que no hayan respondido con enojo, sino que supieron comportarse ecuánimes. Fue un ataque a gente joven que estaba escuchando música o viendo un partido de futbol. Asesinaron a gente que había salido el viernes por la noche. La única respuesta viable es no detener sus vidas. Su reacción muestra que el espíritu de la ciudad es más fuerte que el atacante. Sin abundar en temas políticos, quiero decir que no perdamos la magia que hay en nuestras almas y no olvidemos que un ser ordinario puede responder de una forma extraordinaria.